Historia del Monopoly
EL ORIGEN DE ‘MONOPOLY’.
Cuando la bolsa de Nueva York cayó en 1929, la Gran Depresión obligó a muchos habitantes de EEUU a utilizar su imaginación para buscarse la vida. Fue entonces cuando Charles Darrow, un vendedor de calefactores domésticos desempleado, decidió crear un juego de mesa que permitiese apostar toda la fortuna en busca de riquezas sin correr el riesgo de acabar desahuciados.
Poco después, Darrow vendió los derechos de producción a la empresa Parker Brothers, de Massachussets que posteriormente fue adquirida por Hasbro. Desde que Darrow vendiese los derechos del ‘Monopoly’ hasta hoy, unas 500 millones de personas han jugado alguna vez a este juego, se han vendido 250 millones de tableros en todo el mundo y está disponible en 103 países y en 37 idiomas.
El muñeco Mr. Monopoly, cuyo diseño fue influenciado por la forma de vestir y la estatura del banquero J.P. Morgan, según el historiador Philip Orbanes, era miembro habitual de la lista de los personajes de ficción más ricos de la revista Forbes hasta el año pasado, cuando dejó el ‘ranking’ tras arruinarse debido a la crisis inmobiliaria y crediticia de EE.UU.
En españa tenemos al vigente campeón del mundo de Monopoly, Antonio Zafra, quién se llevó 15000$ al ganar en Tokyo en 2004. Antonio Zafra es técnico de laboratorio y según dijo a 20 minutos en una entrevista en su las claves del juego está en:
El secreto:
Hay que tener picardía al negociar. Quizá mi cara de bueno también ayuda.
¿Y el peor fallo?
Guardarse el dinero y no comprar nada. Aquí, quien no invierte no gana.
¿El Monopoly tiene algo en común con la realidad?
Tristemente, sí. Cuanto más rico se hace uno, más pobre se hace otro. La diferencia es que aquí juegas para arruinar al contrario, pero al final recoges el tablero, guardas la caja y todos acabáis tan amigos.

“¿El Monopoly tiene algo en común con la realidad?
Tristemente, sí. Cuanto más rico se hace uno, más pobre se hace otro.”
Tristemente es la realidad